Demonios Personales (ADAPTACIÓN)

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Demonios Personales (ADAPTACIÓN)

Mensaje  7q8w el Dom Mar 11, 2012 3:31 pm

Capítulo 1

Narra Tom Twisted Evil
Si hay un Infierno en la Tierra, es el intituto. Y si hay alguien lo bastante cualificado como para hacer esa afirmación, ese soy yo. Cojo aire profundamente -casi he perdido la costumbre ya que los demonios no tenemos que respirar-, miro hacia el cielo amenazador, esperando que aquello sea un buen augurio y abro con un fuerte empujón la pesada puerta de seguridad. Los lúgubres pasillos están desiertos, pues el primer timbre de la mañana sonó hace ya casi cinco minutos. Solo estoy yo, el detector de metales y un encorvado guarda de seguridad con un arrugado uniforme azul. Se revuelve sentado en una agrietada silla de plástico, me mira y frunce el ceño.

-Llegas tarde. El carné -dice en un tono áspero.

Lo observo durante unos segundos, seguro de que podría derribarlo con un suspiro, y no puedo evitar una sonrisa cuando las gotas de sudor empiezan a emanar de su grasienta frente. Me alegra descubrir que todavía tengo esa facultad, pese a estar más que harto de este trabajo. Cinco milenios haciendo el mismo papel pueden acabar con los ánimos de un demonio. Pero, este viaje, el hecho de que un fracaso pueda acabar en desmembramiento y en el pozo del Fuego Eterno, es toda la motivación que necesito.

-Soy nuevo -digo.

-Pon la mochila sobre la mesa.

Me encojo de hombros y le enseño las manos. No llevo ninguna mochila.

-Dame el reloj, hará sonar el detector.

Me quito el reloj y se lo doy al viejo mientras paso por el detector de metales. Me vuelve a dar el reloj y dice con tono seco:

-Ve directo a secretaría.

-Ningún problema -le digo, ya caminando.

Vuelvo a ponerme el reloj y abro con fuerza la puerta de la secretaría, que golpea violentamente contra la agrietada pared, y la antigua secretaria levanta la vista, sobresaltada.

-¿Puedo ayudarte en algo?

La oficina es tan sosa y está tan poco iluminada como los pasillos, excepto por las notas de colores brillantes que cubren cada milímetro de yeso como si fueran un psicodélico papel de pared. Hay una placa que anuncia que la secretaria se llama Marian Seagrave y estoy seguro de poder oír el crujido de sus articulaciones cuando se levanta de la silla. Tiene más arrugas que un perro Shar Pei y el obligatorio pelo corto y rizado de las típicas mujeres viejas. Su cuerpo redondo está embutido en el típico uniforme de ancianos: pantalones de poliéster color turquesa y una blusa con estampado de flores a conjunto metida por dentro de los pantalones.
Me deslizo hasta el mostrador y me inclino hacia ella.

-Tom Kaulitz. Primer día -le digo mostrando mi mejor sonrisa, la que siempre consigue hacer que los mortales se sientan un poco desconcertados.

Ella me mira unos segundos antes de encontrar la voz.

-¡Oh, bienvenido al instituto Haden, Tom! Deja que te busque tu horario. Golpea con fuerza el teclado de su ordenador y la impresora cobra vida. Escupe mi horario, el mismo horario que he tenido durante los últimos cientos de años, desde el advenimiento del sistema educativo moderno. Hago lo que puedo por mostrar interés cuando ella me lo da y me dice:

-Aquí lo tienes, y también el número de tu taquilla y la combinación de la cerradura. Tienes que pedir una hoja de admisión a cada profesor y traerla aquí al final del día. Ya te has perdido la tutoría de hoy, así que deberías ir directamente a la primera clase. Vamos a ver... sí, inglés avanzado con el señor Snyder. Aula 616. En el bloque 6. Al salir de aquí a la derecha.

-Gracias -digo con una sonrisa. No está de menos tener a favor a los de administración. Nunca se sabe cuándo puedes necesitarlos.

Suena el timbre mientras salgo por la puerta y me dirijo a los, ahora sí, abarrotados pasillos, y el olor a humanidad que emana del mar de adolescentes llega a mí a oleadas. Puedo oler el ácido y cítrico aroma del miedo, el amargo olor a ajo del odio, el anís de la envidia y el jengibre de la lujuria. Un gran potencial.
Yo trabajo en Adquisiciones, pero normalmente mi trabajo no es marcarlos, solo sembrar la semilla e introducirlos en el camino hacia el fuego eterno. Los intruduzco en los pequeños pecados. Pecados de principiantes, si lo quieres llamar así. No lo bastante graves como para marcarlos para el Infierno, pero sí para encaminarlos en nuestra dirección. Ni siquiera necesito utilizar mi poder, no es que me sienta culpable al hacerlo. La culpa no se encuentra entre el repertorio de emociones demoníacas. Simplemente, es más honesto que se acerquen al pecado por voluntad propia. Y otra vez, no es que me preocupe la honestidad, es que del otro modo resulta demasiado fácil.

En realidad, las reglas no están claras. A no ser que sus almas ya estén marcadas, no podemos ni forzar a los mortales a hacer nada ni manipular sus acciones de ningún modo. Todo lo que puedo hacer con mi poder es nublarles los pensamientos, borrando ligeramente la línea que separa el bien del mal. Cualquiera que te diga que fue el Demonio el que le hizo hacer algo, está diciendo una vil mentira.

Me deslizo por el pasillo, absorbiendo el aroma de los pecados adolescentes, tan pesado en el aire que hasta se puede saborear. Mis seis sentidos zumban ante las expectativas. Porque este viaje es diferente. Estoy aquí por un alma en particular y, mientras me dirijo al bloque 6, un restallido de roja y caliente energía me recorre el cuerpo, es una buena señal. Me tomo mi tiempo, andando despacio por entre la multitud y analizando las posibilidades, soy el último en llegar a clase, justo antes de que suene el tiembre.

El aula 616 no es más luminosa que el resto del instituto, pero por lo menos se ha hecho un intento por redecorarla. Fotografías de las obras de Shakespeare, aunque me fijo en que solo se trata de las trajedias, adornan las paredes. Las mesas están agrupadas de dos en dos y casi todas llenas. Me dirijo por la fila del medio hacia la mesa del señor Snyder con el horario en la mano. Él gira su delgada cara hacia mí, con las gafas apoyadas juso en la punta de su larga y recta nariz.

-Soy Tom Kaulitz. Necesito una hoja de admisión o algo así -digo.

-Kaulitz... Kaulitz... -Se pasa la mano por el pelo grisáceo mientras examina la lista de nombres hasta que encuentra el mío-. Aquí estás.

Me da una hoja de admisión amarilla, una libreta y una copia de "Las uvas de la ira" y vuelve a mirar la lista.

-Muy bien, te sentarás entre el señor Butler y la señorita Black.

Luego se pone en pie, colocándose las gafas en su sitio y estirando las arrugas imposibles de estirar de su camisa blanca y caqui.

-Escuchad todos -anuncia-. Vais a cambiar de sitio. Todos a partir de la señorita Black tenéis que moveros un sitio a la derecha. Vais a tener un nuevo compañero en clase de readacción para el resto del semestre.

Muchos de los pequeños roedores refunfuñan, pero todos hacen lo que se les ha dicho. Me siento en el lugar que me indica el señor Snyder, entre el señor Butler, un chico alto, delgado y con gafas, una piel deteriorada y evidentes problemas de autoestima, y la señorita Black, cuyos ojos azul zafiro miran directamente a los míos. Ningún problema de autoestima en ella. Siento que la electricidad recorre mi cuerpo bajo mi piel mientras la miro moviendo mi piercing, tanteándola. Es una chica pequeña, con pelo ondulado y rubio rojizo que lleva recojido en una coleta en la base del cuello, piel clara, y fuego. Una buena candidata. Nuestras mesas están juntas, así que parece que tendré infinitas oportunidades de tantearla.

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CONTINUARÁ
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Última edición por 7q8w el Dom Mar 11, 2012 3:34 pm, editado 1 vez
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Demonios Personales

Mensaje  7q8w el Dom Mar 11, 2012 3:32 pm

Capítulo 2

Narra Julie Embarassed
Bien, no soy del tipo de chicas que se derrite con cualquiera, pero ¡Santa Madre de Dios!, no puedo creer lo que acaba de entrar en clase de inglés. Alto, atractivo y peligroso. Mmm... nada como un caramelo para los ojos a primera hora de la mañana para hacer que el día empieze bien dulce y que incluso pudra mi cerebro. Y, ¡premio!, por lo que parece, vamos a ser compañeros de redacción, porque el obsesivo-compulsivo del señor Snyder me va a hacer moverme un sitio para dejárselo a él. Dios debería prohibir que nos sentaran de otro modo que no fuese el típico "chico-chica".
Mis ojos se deslizan lentamente sobre su camiseta ancha negra y sus vaqueros, sin mencionar el cuerpo que se esconde debajo, un cuerpazo, mientras él camina lentamente y se sienta a mi izquierda. Desliza su alto cuerpo entre la mesa y la silla con la gracia de un travieso gato, y juraría que la temperatura del aula acaba de subir diez grados. La tenue luz del aula ilumina el piercing de acero que atraviesa su labio mientras me mira con fijeza a través de los ojos miel más bonitos que haya visto jamás.
El señor Snyder se pasea por el aula un momento y luego, haciendo callar a todos, dice:

-Sacad vuestras libretas y "Las uvas de la ira". Como el señor Steinbeck fue incapaz de encontrar el momento adecuado para cortar entre las setenta y una páginas del capítulo 26, supongo que recordaréis que nosotros le impusimos un final arbitrario al final de la página 529. Hoy leeremos el resto del capítulo en clase y analizaremos los argumentos principales de Steinbeck.

El chico misterioso, por fin, aparta la mirada y yo me siento como si me hubieran registrado por dentro, pero no de una manera negativa, si es que eso tiene algún sentido. Me siento como si me hubiera hecho un análisis de dentro hacia afuera y que le hubiera gustado lo que ha visto.

-Señorita Black, ¿le importaría unirse a nosotros?

La voz del señor Snyder es como un jarro de agua fría sobre la cara, cosa que probablemente necesitaba, porque todo está subiendo de temperatura en mi interior.

-Eh... ¿qué?

-Bonito artículo el del "Boston Glove" de ayer. Creo que han captado la esencia de su programa. Me gustó sobre todo la foto -dice con una sonrisa-. ¿Le importaría empezar la lectura, por favor? Página 530.

Miro a todos a mi alrededor y todos tienen los libros abiertos, incluso el chico misterioso. El mío sigue sigue en mi mochila. Tampoco soy del tipo de chicas que se ruborizan fácilmente, pero siento que me arden las mejillas mientras lo saco, lo abro y empiezo a leer. Mi boca articula la descripción que Steinbeck explica la muerte del pastor Casy a manos de un extraño, blandiendo un asa con forma de púa, mientras su amigo observa. Pero mi mente apenas registra nada de eso, porque soy consciente de la presencia del chico misterioso, sentado a unos centímetros de mí, mirándome sin pestañear.
Me atranco con las palabras cuando se acerca todavía más y capto su olor a canela. Mmm...
El señor Sneyder viene a mi rescate.

-Gracias, señorita Black. -Sus ojos ecrutan la clase.

"Elije al chico misterioso" -pienso yo.

Me sonríe y luego su mirada se posa sobre el chico misterioso.

-Señor Kaulitz, ¿podría continuar, por favor?

El chico misterioso todavía me está mirando, con una sonrisa irónica posada en la comisura de sus labios.

-Claro -dice, y su voz suena como la miel caliente, suave y pegajosa, mientras empieza a leer. Pero sus ojos no se apartan de los míos para posarse en el libro:
>>Miró al pastor. La luz atravesaba las piernas del pesado hombre y el asa blanca con forma de púa. Dió un brinco en silencio. Cogió el garrote. La primera vez supo que había fallado y le dio en un hombro, pero la segunda vez el golpe le acertó en la cabeza y mientras el hombre caía al suelo, tres golpes más encontraron su cabeza...<<

Parece que está disfrutando con el truculento pasaje. Que realmente lo está saboreando. El señor Snyder cierra los ojos como si estuviera meditando. Deja que el chico misterioso lea hasta el final del capítulo, que es mucho más de lo que nadie en clase ha leído en todo el año. Miro a mi alrededor en clase y todos, incluso el tipo duro y sabelotodo de Marshal Johnson, parecen hipnotizados.

-¿Quiere que siga leyendo el capítulo 27, señor Snyder? -pregunta el chico misterioso, y el señor Snyder despierta bruscamente de su trance.

-Oh... no. Gracias, señor Kaulitz. Es suficiente. Muy bien leído. Muy bien, clase, el resumen de los temas principales que trata el señor Steinbeck en la segunda parte del capítulo 26 tiene que estar terminado antes de la clase de mañana por la mañana. Tenéis el resto de la hora para trabajar.

El chico misterioso se gira hacia mí cerrando el libro y me encuentro perdida en sus ojos por un momento.

-Bien, señorita Black, ¿tienes un nombre de pila?

-Julie, ¿y tú?

-Tom.

-Encantada de conocerte. Ha sido un buen truco.

-¿Qué? -Sus ojos brillan mientras una malvada sonrisa se esparce por su rostro.

-Lo de leer sin mirar el libro.

Se apoya contra la silla y la sonrisa parece que le tiembla ligeramente.

-Te equivocas.

-No, no me equivoco. Ni siquiera le echaste un vistazo al libro hasta que no ibas por la segunda frase, y pasabas las páginas más tarde. ¿Por qué has memorizado a Steinbeck?

-No lo he hecho.

Es un mentiroso, pero, antes de que pueda seguir, cambia de tema.

-¿Por qué un artículo en el "Globe"?

-Nada importante. Es solo un proyecto en el que enviamos cartas a los niños de Pakistán. Una especie de amigos por carta, supongo. Es un modo de ayudarnos a entendernos unos a otros... ya sabes, las culturas y todo eso.

Hay una expresión cínica en su rostro.

-Ya.

-¿Quieres un nombre? -Busco en mi mochila y saco una carpeta-. Tengo unos pocos más.

-Deja que me lo piense. Supongo que somos compañeros de redacción, signifique lo que signifique eso.

-Eso parece. -A pesar de lo de leer sin mirar el libro, no me quejaré. Definitivamente está un paso o veinte por delante de Aaron Daly, que se ha llevado sus mocos a la otra fila y ahora se sorbe la nariz sobre la libreta de Jenna Davis en lugar de sobre la mía.

-Se supone que tenemos que hablar sobre la lectura y hacer un resumen del capítulo con todos los puntos importantes. El señor Snyder es muy bueno debatiendo -le digo entornando los ojos. Toda una puesta en escena, en realidad, porque yo me muero por debatir cualquier cosa con el chico misterioso-. ¿Qué piensas sobre el dilema del protagonista, Tom?

Y escribo "Tom & Julie - Capítulo 26-2. Resumen" en la parte superior de una hoja en blanco de mi libreta.

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CONTINUARÁ
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Última edición por 7q8w el Dom Mar 11, 2012 3:38 pm, editado 2 veces
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Re: Demonios Personales (ADAPTACIÓN)

Mensaje  7q8w el Dom Mar 11, 2012 3:33 pm

Capítulo 3

Narra Tom Twisted Evil
La observo mientras escribe "Tom & Julie - Capítulo 26-2. Resumen" en su libreta y, cuando termina, le contesto.

-Creo que ha tomado algunas decisiones y ahora tiene que pagar las consecuencias, una de ellas es arder eternamente en el Abismo.

Me mira llena de incredulidad.

-Así de simple, ¿eh? Sin circunstancias atenuantes. ¿Sin segundas oportunidades?

-No. No creo en las segundas oportunidades. -El Infierno no es muy dado a ese concepto.-

Ella se reclina en su silla y cruza los brazos sobre el pecho, examinándome.

-¿Nunca has cometido un error? ¿Nunca has hecho nada de lo que después te arrepientas?

-No.

-Todo el mundo tiene algo que le gustaría poder deshacer.

Me inclino hacia ella y miro esos ojos color zafiro.

-¿Qué te gustaría poder deshacer a tí, Julie?

Ella se estremece cuando digo su nombre, y me doy cuenta de que estoy siendo injusto. He dejado caer un poco de mi poder sobre ella sin quererlo ni necesitarlo. Pero me gusta la reacción.

Cuando responde, hay algo más que un atisbo de dolor en su tono de voz y un tenue olor a rosas, tristeza. Busco en lo más profundo de sus ojos para encontrar la raíz de ese sentimiento.

-Muchas cosas -dice sin apartar la mirada.

Por alguna razón, de pronto, no quiero que nada le haga daño. Estoy decidido a hacerla feliz. Solo hace falta un pequeño empujonzito... Basta. ¿De dónde diablos ha salido eso? Ni siquiera reconozco la sensación que va unida a ese sentimiento. Los demonios no tienen sentimientos. No como esos. Esto no es una misión de caridad... estoy aquí con un propósito claro, y Julie promete. Promete mucho. De hecho, empiezo a desear que sea ella. Y cuando suena el tiembre, me doy cuenta, para mi propio asombro, que es su mirada la que mantiene a la mía y no al revés. Esto será interesante.

Ella parpadea como si se despertara de un sueño y baja la mirada a su libreta vacía.

-Bueno... supongo que no hemos avanzado mucho.

-Yo no diría tanto. -Y le paso mi libreta.

Ella lee los diez puntos escritos en mayúsculas bajo el encabezado: "Tom & Julie, Temas Steinbeck - Capítulo 26-2" y frunce el ceño.

-Oh... bueno, supongo que está bien. -Incrédula otra vez. Es fogosa. Me gusta el fuego. Me hace sentir como en casa.

-¿Ya has encontrado tu taquilla en este laberinto? -pregunta, metiendo los libros en su mochila y levantándose.

-Aún no la he buscado. -Yo recojo mis pocas posesiones: mi libreta y "Las uvas de la ira".

-Bueno, esto solo puede ir a peor, así que a no ser que quieras llevar todas tus cosas siempre encima, yo puedo ayudarte a encontrarla.

Mientras vamos hacia la puerta, saco del bolsillo trasero de mis pantalones el trozo de papel con el número de taquilla y de combinación.

-Número... vaya. -Sonrío. A veces el mundo mortal es curioso.

-¿Qué?

-666 (número del diablo) -digo, y ella me mira divertida.

-Oh. Eso está aquí -dice señalando hacia el otro lado del pasillo-. Justo al lado de la mía.

Aunque sé que el destino es una estupidez, solo una excusa para los mortales para tomar decisiones que no tomarían, esto es una señal. La miro con más detenimiento. Si ella es "ella", cosa que cada vez me parece más probable, tengo que marcar su alma para el Infierno antes de que algún maldito ángel se me adelante. Lo que básicamente significa: ya. Porque el hecho de que haya sido tan difícil de localizar, probablemente significa que ha estado protegida por ellos. Si la han protegido, la estarán vigilando. No tardarán mucho en saber que la he encontrado. Inspecciono el concurrido pasillo. Muchos candidatos, pero ningún ángel, por ahora.

Ella empieza a cruzar el pasillo hacia la taquilla y yo me quedo unos segundos atrás para admirar la vista antes de seguirla. Es pequeña, un metro sesenta aproximadamente. Casi 20 centímetros más pequeña que mi forma humana. Pero no es una niña. Tiene curvas en las zonas adecuadas.

Me río de mí mismo. Aunque la lujuria es uno de los siete pecados capitales, no es la que me trajo aquí; pero la he usado para sacar provecho unas cuantas miles de veces. Esto será divertido.

Cruzo el pasillo a grandes zancadas y me uno a ella justo cuando llega justo cuando llega a su taquilla. Giro la cerradura de mi taquilla unas cuantas veces y se abre.

-¿Cómo has hecho eso? -me pregunta, como si pudiera saber que he utilizado mi poder.

-¿El qué?

-A principio de curso yo tuve esa taquilla y la cambié porque la cerradura estaba rota.

-Hmm. La habrán arreglado. -Tengo que tener más cuidado. Esta mortal es extraordinariamente observadora. En clase metí la pata al no poner los ojos en el libro, cosa que ella vio porque sus ojos tampoco estaban en el libro. Y ahora con la taquilla, porque cuando pruebo la combinación real descubro que tiene razón: está rota.

Ella parece escéptica.

-Supongo que sí, aunque aquí nunca arreglan nada. Bienvenido al instituto Hades.

¡No me jodas!

-¿Perdona? ¿Instituto Hades?

-Sí, ¿lo coges? Instituto Haden, instituto Hades. Solo es una letra, pero describe mucho mejor este agujero.

-Hmm.

-¿No estás de acuerdo? -Ella señala la escayola agrietada, la pintura pelada, las bombillas quemadas, el linóleo gris arrancado y las abolladas taquillas de metal grises que nos rodean.

-Pues entonces parece que he elegido el sitio adecuado. -Una sonrisa se extiende por mi cara. Es perfecto que mi objetivo vaya a un instituto apodado Hades. Esto es genial.

Ella aparta la mirada y mete las manos en la taquilla, pero no puede esconder la sonrisa que asoma en la comisura de sus labios.

-Si tu sitio adecuado es este pueblo pesquero de mierda, es que eres más patético de lo que creía.

Me río, no puedo evitarlo, y luego me estremezco cuando capto una fragancia a jengibre en Julie. Mmm... deben irle los patéticos.

-¿Cómo es que has cambiado de instituto un mes antes de la graduación?

Sonrío en mi interior.

-Negocios.

-¿De tu padre? -me pregunta.

-Se podría decir que sí.

Ella me mira y su frente se arruga mientras intenta entender qué significa eso. Luego cierra su taquilla de un portazo.

-Bueno, ¿qué tienes ahora?

Yo saco el horario del bolsillo trasero de mi pantalón y lo abro de una sacudida.

-Parece que matemáticas, aula 317.

-Oh, tienes a la señora Felch. Lo siento mucho.

-¿Por qué? ¿Qué pasa con la señora Felch?

Justo entonces suena el timbre. Ella se encoge de hombros.

-Primero, que te castiga si no estás en tu sitio cuando suena el timbre, así que lo siento, y lo segundo, que muerde.

-Mmm. Eso lo veremos. -Cierro mi taquilla de una patada y me doy la vuelta para dirigirme al edificio 3, y no intento esconder la sonrisa que se dibuja en mis labios cuando sus ojos me perforan la espalda mientras recorro el pasillo. Un buen comienzo.

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CONTINUARÁ
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Re: Demonios Personales (ADAPTACIÓN)

Mensaje  Alicia CH el Lun Mar 12, 2012 11:30 pm

waaaaaaaa suenabastanteinteresante Razz siguela siii mas capis es buena clown
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Demonios Personales (ADAPTACIÓN)

Mensaje  7q8w el Miér Mar 14, 2012 7:30 pm

Danke por comentar!! Very Happy

Capítulo 4

Narra Julie Embarassed
Resulta que en el laboratorio de física estoy un poco preocupada porque, para resumir, soy una negada. Por suerte, mi compañero, Carter, es un rarillo obsesionado por la ciencia que siempre quiere hacerlo todo solo. Así que hoy me he apartado y he dejado que se ocupe del tablero de circuitos. Carter se sube las gafas y se encorva sobre el tablero como una madre protectora, mientras yo pienso en cómo es posible que Tom haya aparecido de la nada y haya hecho que me derrita. Cosa que nunca me sucede. Con ningún chico.

Estudio lo que Carter está haciendo, porque en realidad no es tan listo como él se cree, y de vez en cuando me juego la vida, o algún miembro, metiendo la mano para arreglar sus meteduras de pata. Pero cuando acaba la clase miro mis notas y veo que he escrito "Tom" en lugar de "ohmio" por todas partes. A boli. Mal asunto.

A pesar de mis esfuerzos, descubro que estoy casi corriendo hacia mi taquilla después de la clase doble de laboratorio. Pero justo cuando giro la esquina, una mano se posa en mi hombro. Me doy la vuelta y encuentro a Ryan Keefer, o Reefer para sus amigos. Se acerca a mí, demasiado, y me mira fijamente. Entonces sus labios forman una sonrisa torcida y yo sé lo que se avecina.

-Eh, tú -me dice, apartándose de la cara su pelo, que le llega hasta los hombros.

Yo me deslizo de donde intenta acorralarme.

-Eh, Reef, ¿qué pasa?

Él apoya su bajo y fornido cuerpo contra la pared y mira hacia su pandilla, que está en el pasillo, cerca de la puerta de la cafetería.

-Queremos que vuelvas -dice levantando ligeramente la barbilla.

Yo me doy la vuelta y empiezo a andar, fingiendo que ya no hace que se me acelere el pulso.

-Eso no pasará.

Él me corta el paso poniendo un brazo contra la pared.

-Quiero que vuelvas -me dice en voz baja.

Dudo lo suficiente como para coger aire antes de girarme hacia él.

Cuando lo hago, intento mantener una expresión dura, pero siento que el corazón se me derrite cuando lo miro a sus grandes ojos color verde.

-Escucha, Ryan, yo... no es por ti. -Me avergüenzo por cómo suena eso, pero es la verdad.

Él se desploma contra la pared y parece mareado.

-Genial. La excusa de no eres tú, soy yo. Lo que todo tío quiere escuchar.

-Lo siento, pero soy yo. Yo, no tú.

Él no puede esconder su frustración.

-¿Por qué? ¿Por qué eres tú?

-No sé. Supongo que no busco una relación seria.

Su sonrisa es dudosa.

-Eso lo podré soportar. Sin ataduras -dice él, como si creyera que voy a olvidar que me dijo que me quería.

Yo sonrío y le doy un empujoncito, no tiene sentido recordárselo.

-Seguro que sí.

-En serio, Julie, los chicos quieren que vuelvas. No encontramos a nadie tan bueno como tú.

-Ya sabéis cantar, no me necesitáis.

-Yo solo soy un apoyo. Necesitamos un cantante de verdad. Preferiblemente una mujer. Ya sabes, por la cuestión sensual.

Yo entorno los ojos.

-Lo siento. Deberíais hacer algo. Una prueba, por ejemplo. En este instituto debe de haber cientos de chicas que canten mejor que yo.

-Ya lo hemos hecho, y solo vino Jenna Davis, que canta como una cantante de ópera, y Cassidy O'Connor, que está buena, pero... -Se encoge de vergüenza.

-Conozco a una chica que es perfecta. Es amiga de mi hermana. Le daré tu número.

Empiezo a andar, pero su mano contra la pared me detiene. Yo me quejo interiormente y resisto la repentina necesidad de hacerle una llave y lanzarlo contra la pared.

Él se inclina, sus labios rozándome la oreja, y siento su fragancia a almizcle juvenil. Él baja sus callosos dedos de bajista por mi brazo, haciendo que me estremezca.

-Pero yo te quiero a ti. Te echo de menos, Julie.

Mi corazón palpita con fuerza mientras recuerdo lo bien que me hacían sentir aquellos labios, pero consigo reaccionar. "Tú no me quieres".

Me encojo de hombros, me escabullo por debajo de su brazo y me marcho corriendo por el pasillo, y descubro que mi taquilla está rodeada de chicas. Es el típico interrogatorio del instituto Haden, con Tom justo en el medio. Están Stacy Ravenshaw y sus animadoras guarras; Cassidy O´Connor, la casta belleza irlandesa; Valerie Blake, la alta, morena y espectacular capitana del equipo de voleibol; y en medio, de frente, Angelique Preston, la diosa de último año: rubia, guapa y de enormes pechos, pero con la inteligencia de un charco de barro.

De repente, estoy furiosa. El pensamiento completamente ridículo y absolutamente irracional de "yo lo vi primero" atraviesa mi cabeza. Me imagino a mí misma abriéndome paso a golpes y empujones entre la agitada y palpitante multitud para llegar hasta él, arrancando mechones de pelo y sacando ojos por el camino.

Tengo que recuperar la compostura. Recurro a mi entrenamiento de judo para centrarme. Tras diez segundos de meditación y respiración pausada, me abro paso a empujones entre la jauría de admiradoras hasta mi taquilla, donde cambio los libros y me doy la vuelta para escapar... justo cuando aparece una mano que arde sobre mi hombro.

-Hola. ¿Qué tienes ahora? -Esa voz pegajosa, dulce y cálida está detrás de mí, tan cerca que puedo sentir su calor.

Me doy la vuelta y sonrío a Tom mientras la afilada hoja de la mirada de Angelique casi me corta por la mitad.

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CONTINUARÁ
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Re: Demonios Personales (ADAPTACIÓN)

Mensaje  Alicia CH el Jue Mar 15, 2012 2:34 am

[color=brown][xD puajajajajajajajaja es divertida me enkanta e,e mas caps :3/color] lol!
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Demonios Personales (ADAPTACIÓN)

Mensaje  7q8w el Jue Mar 15, 2012 5:16 pm

Me alegra que te guste ^^

Capítulo 5

Narra Tom Twisted Evil
Se da la vuelta y siento cómo el olor de su furia, a pimienta negra, supera el olor de jengibre de la lujuria de todas las demás. Mmm... Es un buen comienzo. El primer paso. Le sonríe a Angelique y dice:

-Historia, el señor...

-¿Sanghetti, aula 210? -la interrumpo.

-¿Tú también?

-Sí. -Empiezo a alargar la mano para agarrarle el brazo mientras ella se da la vuelta y empieza a andar, pero me contengo porque he visto la manera en que se ha estremecido por el calor de mi tacto cuando la he cogido por el hombro. Soy, literalmente, demasiado caliente.

Miro a Julie de reojo y ella lanza su mirada al suelo.

-¿Y... luego tienes libre para comer? -me pregunta.

-Creo que sí.

-¿Quieres sentarte con mis amigas? -Parece indecisa, no tiene esa confianza ardiente.

-Aunque suena tentador, tengo algunas cosas que hacer. Quizás otro día. -La verdad es que toda la comida humana es repugnante, pero la de las cafeterías de los institutos... no puedo con ella.

-Como quieras -me dice ella, sin darle más importancia.

Capto un ligero olor a jengibre y todo mi cuerpo vibra como una cuerda de guitarra punteada y me atraviesa un ráfaga de calor. Es ella. Estoy seguro. Su alma debe ser marcada, pero no captada; lo que es bueno, porque la captación no se encuentra en la descripción de mi trabajo. Sin embargo, ha sido difícil. Los dos demonios que enviamos anteriormente no pudieron encontrarla y ahora están ardiendo en las profundidades del Infierno. Pero eran demonios menores, de tercer nivel. Así que ahora hemos enviado al mejor, que, por supuesto, soy yo. Mis instintos superagudos me han traído hasta donde estoy: el primer nivel, cerca del estatus de élite. Mis instintos nunca se han equivocado. Y adonde me han conducido ahora es el instituto Haden, justo en el camino de la señorita Black.

Entramos en la clase de historia y Julie se sienta cerca del centro del aula. Yo avanzo por el pasillo hacia el señor Sanghetti, recostado en su silla, sentado en la punta y con los pies encima de la mesa. Sonrío mientras imagino que tropiezo con la silla, sin querer, y cae al suelo.

-¿Señor Sanghetti?

Él levanta la mirada.

-Sí.

Le tiendo el horario y él entorna los ojos, suspira profundamente y con gran parsimonia y pesadez baja los pies de la mesa y levanta su fornido cuerpo de mediana edad.

-Supongo que necesitas una hoja de admisión.

-Eso es lo que me han dicho.

Revuelve en su mesa y, al final, saca un arrugado papel amarillo, luego se da la vuelta y coge un libro de texto del estante de detrás de su mesa. Vuelve a mirar mi horario y escribe en su lista el número de mi libro, al lado de mi nombre.

-Siéntate donde quieras, Thomas -me dice, tendiéndome el libro y haciéndome un gesto hacia el aula.

-Llámeme Tom.

-De acuerdo, Tom. Siéntate donde quieras -vuelve a decirme con otro gesto.

Yo me doy la vuelta y vuelto hacia donde está Julie, y ocupo la mesa a su derecha. Mientras me siento, el señor Sanghetti empieza a pasar lista.

-José Avilla. Jennifer Barton. -Las manos se van levantando-. Zackary Butler. Thomas Lucifer Kaulitz.

Los ojos de ella se disparan hacia los míos y se abren de golpe. Yo le sonrío.

-Mary Julie Black.

Siento que mi sonrisa se ensancha cuando Julie levanta la mano. Mary Julie. Vaya, esto tiene gracia.

Cuando el señor Sanghetti acaba de pasar lista, nos hace abrir el libro por la página 380 y nos aburre hablando de la caída de la Jerusalén cristiana durante las cruzadas.

Yo solo miro a Julie, perdón, a Mary Julie, y me río en silencio.
Y a mitad de la clase, Mary Julie me está devolviendo la mirada.

Entonces, las luces se apagan y una imagen de la antigua Jerusalén aparece en una pizarra interactiva.

-¿Cuál era el origen de la lucha por Jerusalén? -pregunta el señor Sanghetti. Unas cuantas manos se levantan, y yo escucho las respuestas, recordando cómo sucedió en realidad. El haber estado allí hace que todas las clases de historia a las que he asistido, unas cien, sean muy entretenidas. Es como ese juego en el que uno le susurra algo a la oreja de otro, y va pasando de persona en persona hasta que la última lo dice en voz alta y no tiene nada que ver con lo que dijo la primera.

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Demonios Personales (ADAPTACIÓN)

Mensaje  7q8w el Dom Mar 18, 2012 2:07 pm

Capítulo 6

Narra Julie Embarassed
Sigo observando a Tom, mierda, no lo puedo evitar, y durante toda la clase de historia ha tenido esa sonrisa de suficiencia en la cara. No sé de qué va, pero, ahora que lo pienso, quizás sea mejor que no venga a comer. No sé si estoy preparada para compartirlo con Taylor. Ella y Riley siempre me pegan la paliza con que soy la chica de la caridad: creen que siempre elijo a los mediopardillos necesitados. Riley cree que es una cuestión de control, y puede que tenga razón. No hago nada que no quiera hacer, y no acabaré en una relación en la que me sienta presionada. Pero también está el factor Taylor. Desdde que nos conocimos en cuarto curso, nuestra relación ha consistido en una rivalidad amistosa. Por desgracia para ella, yo siempre consigo las buenas notas. Por desgracia para mí, ella siempre consigue a los chicos. Bien mirado, los mediopardillos necesitados son la opción más seguro, sobre todo porque no son el tipo de Taylor.

Pero viendo cómo Tom le ha sonreído al señor Sanghetti, de dos cosas estoy segura: Tom no es un mediopardillo necesitado y Taylor va a ir por él. Así que, sea lo que sea esta locura que siento en mi interior, será mejor que la supere.

Todavía lo estoy observando. Y, por supuesto, él me pilla y clava su mirada en la mía. Cuando veo que no está respirando me doy cuenta de que yo tampoco. Cojo aire profundamente. Él parece darse cuenta ya también lo hace. Y sonríe. Y se me hace un nudo en el estómago.

-Tom, ¿alguna idea? -El señor Sanghetti está de pie frente a nosotros. ¿Cómo diablos ha llegado hasta aquí?

Tom se recuesta en la silla, entrelazando los dedos detrás de su cabeza y estirando las piernas hacia delante por debajo de su mesa, cruzándolas por los tobillos. Levanta la mirada hacia el señor Sanghetti.

-Bueno, es imposible señalar una única cuestión. Supongo que todo se reduce a la teología, aunque la primera cruzada ni siquiera empezó como una guerra religiosa. Creo que el papa Urbano estaba muy estresado porque los de Constantinopla le habían hechado un cable, así que intentaba sumar algunos puntos y devolverlos a su sitio.

El señor Sanghetti está allí mirándolo, con los ojos abiertos, durante un segundo, luego se da la vuelta y camina hacia la parte delantera del aula.

-Bueno, supongo que es una perspectiva. -Se da la vuelta hacia nosotros-. No necesariamente la perspectiva correcta, pero una perspectiva, sin embargo.

Tom se hecha hacia delante y pone los codos sobre la mesa. Sus ojos están encendidos. Entonces una sonrisa tranquila se dibuja en su cara.

-Bueno, si quiere creer que solo fue una gran maniobra de poder, también existe la opción de que unos nobles franceses estaban muy aburridos y necesitaban hacer algo.

Y el viejo cliché de salvado por la campana se hace realidad, aunque no estoy segura de a quién ha salvado exactamente, si a Tom o al señor Sanghetti.

Me giro para mirar a Tom.

-¿Thomas Lucifer?

-Sí, Mary Julie.

Lo miro con el ceño fruncido.

-¿Tu segundo nombre es Lucifer, como el Demonio?

Y vuelve a aparecer esa sonrisa perversa.

-En persona. De donde yo vengo es un nombre habitual.

Me levanto de la silla.

-¿Dónde es eso?

Sus ojos se encienden, hambrientos y ansiosos.

-Un lugar en el que no has estado nunca.

Me estremezco y niego con la cabeza.

-Hay que ver lo que algunos padres hacen a sus hijos.

Sus ojos color miel tienen un brillo divertido mientras anda conmigo hacia la puerta.

-Deja que adivine: Mary Julie... una buena familia católica con... espera, no me lo digas... ¿Ocho hijos?

-Cinco. -No me gusta su tono-. Hasta luego -le digo por encima del hombro mientras me doy la vuelta hacia la cafetería.

-Hasta luego -dice él, pero puedo sentir que sus ojos arden en mi espalda mientras me alejo por el pasillo.

Me veo arrastrada hacia la puerta de la cafetería por la ola humana y encuentro a Taylor y a Riley en nuestra mesa habitual, justo al lado de la puerta, para una fácil huida. Las paredes, el suelo y las mesas de la cafetería son de color verde vómito, para que el vómito de verdad no deje manchas. Solo con mirarlo ya me da sensación de malestar.

Riley está inclinada sobre un libro, pinchando su ensalada con un tendor de plástico. Taylor da saltitos en la silla. Su pelo con puntas amarillas y rosas vibra a lo loco. Entre los saltitos y la mirada lasciva de sus ojos sé que no podré quedarme con Tom. Se ha enterado.

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Re: Demonios Personales (ADAPTACIÓN)

Mensaje  7q8w el Dom Mar 18, 2012 2:08 pm

Capítulo 7

Narra Julie Embarassed
A pesar de todo, Taylor siempre ha sido lo que he necesitado en una amiga. Porque, en realidad, somos parecidas en todas las cosas importantes. Ninguna de las dos es cálida ni afable. Ambas tenemos nuestros límites para evitar que los demás se nos acerquen demasiado. Y ambas repetamos esos límites desde el principio. Yo no sé de que van los suyos y ella nunca me ha preguntado por los míos. Nunca he temido que Taylor me presionara intentando atravesar mis defensas. Y ella tampoco.

Riley y todos sus sentimientos, en cambio, son peligrosos. La primera vez que la vi, Angelique Preston le estaba restregando un helado de menta y trocitos de chocolate por la cara. Era el verano de después de sexto de primaria, y Taylor y yo habíamos ido a a la heladería, donde Angelique tenía a Riley acorralada contra la pared exterior del edificio. Por las palabras que salieron de la boca de Angelique, algo así como: "Culo de sebo", y la herida y humillada mirada en los ojos de Riley supe que aquello no era una broma entre amigas. Sin nisiquiera pararme a pensar, aparté a Riley del brazo de su agresora y le retorcí a Angelique el brazo con una llave. Y, en aquel instante, hize una amiga accidental y una enemiga mortal.

Ahora Riley no tiene nada que ver con lo que era. Todavía tiene muchas curvas, pero ahora hace que los chicos se giren a mirarla. Apostaría algo a que fue ese momento, acorralada contra la pared de la heladería, llena de helado de menta y chocolate, cuando se decidió a perder peso.

-¡Cuenta! -dicen las dos mientras dejo la mochila en el suelo.

-¿Qué?

Taylor me fulmina con la mirada, cosa que sabe hacer muy bien.

-¡No te hagas la loca, Julie! Sabemos lo del nuevo buenorro cachas, ¡así que cuenta! ¡Venga!

Genial. Las noticias vuelan. Me hago la inocente.

-¿Está bueno? ¿Quién ha dicho eso?

Taylor todavía me mira.

-Eres una guarra.

-Dices eso como si fuese malo.

-¡Escúpelo! -grita Riley, estampando el libro contra la mesa. Y de repente, toda la gente en un radio de tres mesas nos está mirando.

-Está bien, calmaos. Dejad que vaya por la comida -les digo mirando una pasta irreconocible en las bandejas de la gente que pasa por delante-. ¿Qué coño es eso?

La cara de Riley se contrae.

-Probablemente tofu o algo así. El distrito ha vuelto a quedarse sin dinero esta semana.

-Genial. Dejad que vaya antes de que se acabe la ensalada. -Miro hacia la puerta, esperando que Tom cambie de opinión y pueda escaparme mientras Taylor hierve a fuego lento. Me tomo mi tiempo en la cola, eligiendo los trozos de lechuga menos mustios. Me tiro por lo menos cinco minutos eligiendo la magdalena de chocolate más grande, y me bebo y vuelvo a llenar mi Coca-Cola dos veces antes de volver lentamente a la mesa. Cuando llego, juraría que a Taylor le sale humo por las orejas.

-¡Cuenta, joder! -me dice, y me siento en mi silla.

-Solo es un tío nuevo. Tom. -Mis ojos giran hacia la puerta, esperando que aparezca por allí.

-¿De dónde viene?

-Ni idea.

Los ojos de Taylor me presionan.

-¿Cómo lo has conocido?

-Compañeros de redacción, el señor Snyder.

-¿Ya te ha pedido salir? -pregunta Riley.

Yo vuelvo a mirar a la puerta y entorno los ojos.

-Ni siquiera he conseguido que venga a comer con nosotras.

-Mmm... -Veo a Taylor afilar sus armas.

-No me parece que sea tu tipo.

Me encojo de hombros.
Sus ojos están ansiosos.

-Así podrías hablarle de mí.

Y se me forma un nudo en el estómago.

-Como quieras.

-¿Qué me dices de la fiesta del viernes? La de Callagher. ¿Crees que vendría si se lo piediera?

-Pero si nisiquiera lo has visto aún. -La acidez de mi voz me asusta.

Ya sabía que pasaría esto, ¿por qué me sorprende?

Su expresión pasa al modo planificación. Se golpea el mentón con un dedo.

-La fiesta es pasado mañana. Si tú no se lo pides, es mío. -Me sonríe.

Yo le devuelvo la sonrisa, más falsa y dulce que la sacarina.

-¿Sabes qué, Tay? Vete al infierno.

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Re: Demonios Personales (ADAPTACIÓN)

Mensaje  Alicia CH el Vie Mar 23, 2012 2:55 am

O.O ya odio a la tipa e.e brrrrrrrrrrr bruja caliente xD en fin q puedo decir? me enkanta n__n pliss siguela! Twisted Evil
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Re: Demonios Personales (ADAPTACIÓN)

Mensaje  7q8w el Vie Mar 23, 2012 4:48 pm

Alicia CH escribió:O.O ya odio a la tipa e.e brrrrrrrrrrr bruja caliente xD en fin q puedo decir? me enkanta n__n pliss siguela! Twisted Evil


soy muuuy feliz de que te guste, y muchísimas gracias por comentar.
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Re: Demonios Personales (ADAPTACIÓN)

Mensaje  7q8w el Vie Mar 23, 2012 5:38 pm

Capítulo 8

Narra Tom Twisted Evil
Durante la hora de la comida me ocupo de esas cosas que tenía que hacer, que implican, principalmente, merodear por el aparcamiento, los vestuarios y las zonas de carga al acecho de alguien útil. Pero tengo que admitir que me está costando centrarme más de lo que esperaba. Me imagino lo bien que encajaría contra mi cuerpo una rubia rojiza de metro sesenta mientras...

Vale, esto es ridículo. "Céntrate".

Pero, por alguna razón, me descubro pasando por delante de la puerta de la cafetería, y no solo una vez, ni dos, sino cinco, hasta que al final me rindo y entro. Llego hasta donde está Julie, sentada al lado de la puerta, y me coloco detrás de ella, justo a tiempo para oírla decir:

-¿Sabes qué, Tay? Vete al infierno. -Sonrío, porque creo que es bonito que invite a sus amigas a ir con ella.


-Hola -digo-. ¿Está ocupada esta silla? -Mi sonrisa se ensancha cuando ella casi se sale de su piel.

Mmm... ¿qué es eso? ¿Pomelo? ¿Preocupada? Chica lista. Pero entonces capto una fragancia a jengibre y mi sonrisa se hace más grande. Ella me desea. Excelente.

Sus amigas, una rubia delgada de mechas rosas, con unos ojos brillantes color negro carbón y un pendiente en la ceja, y una guapa castaña de apariencia tímida y de unos intensos ojos marrones, me están mirando. Me ocuparé de ellas luego.

-Supongo que no. -(tn) se gira y sus ojos se encuentran con los míos-. Creía que tenías cosas que hacer -me dice, la decepción de su voz se enfrenta al jengibre que despide.

La examino mientras contesto:
-Ya he acabado.

En un abrir y cerrar de ojos, la rubia se pone de pie y coloca las manos sobre la mesa, realzando su escote mientras se inclina hacia a mí desde el otro lado de la mesa.

-Ejem... Julie , ¿no nos vas a presentar? -Una media sonrisa provocadora se dibuja en sus brillantes labios rosa, y sus ojos no se apartan de los míos.


Julie se revuelve en la silla, apartándose de mí para que no pueda verle la cara. Pero estoy seguro de que capto una fragancia a anís, envidia, en el aire.

-Como quieras. Tom, estas son Taylor y Ryley.

Yo asiento hacia ellas.

-¿Por qué has mandado a tu amiga al infierno? No es que sea nada malo, pero...

-Porque allí es donde debe estar -dice Julie, dirigiéndole una mirada fulminante a la rubia, Taylor.

-¿Tú crees? -dice Riley con una sonrisa.

-Bueno, supongo que tendremos que esperar a ver -digo yo, y le sonrío a Taylor de un modo esperanzador. Me podría ser útil.

Los ojos de Taylor hechan chispas mientras dice:
-Oye, Tom, ¿has oído lo de la fiesta de Gallagher del viernes?

Y ahora entiendo lo de la decepción de Julie. Su anís casi me deja inconsciente. Mucha envida. Interesante. Eso lo podré usar a mi favor.

-Creo que he oído algo al respecto.

-¿Vas a ir? -pregunta Taylor.

Le dirijo a Julie mi mejor mirada penetrante de chico sensible.

-Depende. ¿Tú vas, Julie?

Ellaa me mira durante un instante y luego me dice:
-Supongo.

Mi boca se ensancha en una sonrisa.

-Entonces no me la perderé.

Veo claramente la mirada de Taylor, o cómo Julie se ruboriza mientras se gira hacia la mesa y se suelta el pelo de la coleta, dejando que le caiga hasta los hombros y que le esconda la cara. Me siento en la silla a su lado y la acerco hasta la mesa de manera casi se tocan. Estoy seguro de que puede sentir mi calor, pero no me importa hacer que Julie se sulfure. Es lo habitual.

-¿Necesitaréis que alguien os lleve a la fiesta?

Julie levanta la mirada, los ojos abiertos, y grita:
-¡No!

Riley y Taylor se ríen, y a continuación Riley me sonríe tímidamente.

-Lo que quiere decir es que siempre vamos a las fiestas juntas.

Los ojos de Taylor me están comiendo vivo.

-Pero no siempre nos marchamos juntas -dice, arqueándome una ceja y dándole un codazo a Riley, quien sonríe y le devuelve el codazo.

-Es bueno saberlo. -Intento encontrar la mirada de Julie, pero está otra vez escondida detrás de su pelo.
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Re: Demonios Personales (ADAPTACIÓN)

Mensaje  Reikamoon el Dom Mar 25, 2012 1:16 am

Juro que ayer iba a comentar!
Pero putti! Mi hermano Evil or Very Mad llegó & me quitó!
jee!!
Pero me fascina la adaptación!
¿Quién es el autor(a) del libro? cyclops
Surprised
Me gustó demasiado!
& Siguela pronto!
Atte: Layla! lol!



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♥️…ƒαитαsία ч яӘαℓı∂α∂…♥️
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Re: Demonios Personales (ADAPTACIÓN)

Mensaje  Alicia CH el Dom Mar 25, 2012 2:39 am

*-* seeeee e_e creo q desde ahora me exitara el olor a jengibre >///////< Embarassed ja :3 mas caps!!!!!!!!!!! *-*
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Re: Demonios Personales (ADAPTACIÓN)

Mensaje  Reikamoon el Dom Mar 25, 2012 3:00 am

Alicia CH escribió:*-* seeeee e_e creo q desde ahora me exitara el olor a jengibre >///////< Embarassed ja :3 mas caps!!!!!!!!!!! *-*

Mierdaa'!
Moriré si no publicas Very Happy
jee!
Siguela!


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Re: Demonios Personales (ADAPTACIÓN)

Mensaje  7q8w el Dom Mar 25, 2012 4:08 pm

Alicia CH escribió:*-* seeeee e_e creo q desde ahora me exitara el olor a jengibre >///////< Embarassed ja :3 mas caps!!!!!!!!!!! *-*

Jajajaja la gente debe flipar cuando te vea olisqueando el jengibre xD
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Re: Demonios Personales (ADAPTACIÓN)

Mensaje  7q8w el Dom Mar 25, 2012 4:12 pm

Reikamoon escribió:
Juro que ayer iba a comentar!
Pero putti! Mi hermano Evil or Very Mad llegó & me quitó!
jee!!
Pero me fascina la adaptación!
¿Quién es el autor(a) del libro? cyclops
Surprised
Me gustó demasiado!
& Siguela pronto!
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Oye!!! si yo era fan de tu fic!! Fantasía y realidad!! Me dejaste a medias
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Demonios Personales (ADAPTACIÓN)

Mensaje  7q8w el Dom Mar 25, 2012 4:25 pm

Capítulo 9

Narra Julie Embarassed
Las bisagras chirrían cuando abro la puerta del viejo y oxidado Chevrolet Cutlass de Riley y me subo. Ella se queda mirándome.

-¿Quién eres y qué le has hecho a (tn)?

-¿Qué?

-Llevas maquillaje. ¿Qué te pasa?

Toco el relleno que sale de un roto del asiento color negro vinilo mientras ella arranca el coche.

-No sé. Supongo que me apetecía.

-¿Así que no tiene nada que ver con míster buenorro, misterioso y rebelde?

Ignoro el nudo de mi estómago y bajo la ventanilla.

-Ya has oído a Taylor, es suyo. Y además, probablemente no vendrá.

-¿Y desaprovechar todo este cuerpo? -me dice, tocándome el hombro con un dedo-. ¡Sí, claro! Vendrá. -Me vuelve a mirar fijamente, pero, de repente, su expresión es seria-. Deberías ir a por él, Julie. Se ve que te gusta. Podría ser tu alma gemela.

La ola de vergüenza me pilla por sorpresa, y las palabras empiezan a salir de mi boca en un contragolpe defensivo.

-Algún día dejarás de vivir en tu pequeño mundo de fantasía y entenderás que no existe eso de las almas gemelas.

Al instante, me arrepiento. Escondo mi culpa girándome para descansar el brazo en la ventanilla. Apoyo el mentón en el antebrazo y siento el viento en la cara. Ella conduce calle abajo, respetando el límite de velocidad y haciendo una parada antes de doblar la esquina hacia casa de Taylor.

-Lo siento, Ry. Que no te afecte mi mala leche. Es solo que no creo que yo esté hecha para esa mierda del amor verdadero... o sea... lo siento, yo... -Y me callo.

Ella parece que va a ponerse a llorar, así que no me giro para mirarla.

-Algún día te sorprenderás, Julie.

-Lo que tú digas -digo, mientras se detiene delante de la casa de Taylor. Taylor sale corriendo y se mete en el asiento de atrás justo al mismo tiempo que Jackson Burchell para detrás de nosotras. Ella me toca la parte de atrás de la cabeza.

-Mira, Julie, ¿no es tu admirador no secreto?

Yo me encojo de vergüenza y me deslizo en el asiento.

-Genial.

El tono de voz de Taylor es condescendiente.

-Deberías quedarte con Jackson, es una elección mucho más segura.

El hermano de Taylor, Trevor, baja las escaleras y le sonríe a Riley mientras camina hacia el coche de Jackson. Le sonrío a Riley y le doy un golpe en el muslo mientras Taylor mira a su hermano por la ventana y masculla:

-¡Gilipollas!

Le dará algo cuando se entere de Riley y Trevor están saliendo.

-¿Listas para la juerga? -grita Taylor mientras Riley arranca el coche y sigue a Jackson.

Me incorporo en el asiento y me vuelvo para ver cómo se desabrocha los dos botones de arriba de la blusa y se pellizca las mejillas.

-Supongo.

Al instante su entusiasmo se convierte en antipatía cuando me ve la cara.

-¡No puede ser!

-¿Qué?

-¡Quieres a Tom!

Intento parecer enfadada.

-Creo que tu última neurona acaba de explotar.

-¡Eres una mentirosa! ¿Maquillaje? -Lanza las manos hacia arriba.

Riley sonríe en el retrovisor.

-¿Es que temes a la competencia, Tay?

Taylor se deja caer contra el asiento, brazos cruzados sobre el pecho y labios fruncidos.

-Bueno, ¿qué vas a hacer, Julie? ¿Vas a ir a por él?

-Tienes que tranquilizarte, Tay -le digo, y me giro para mirar por el cristal.

Llegamos a la fiesta y, antes incluso de que paremos, busco entre el gris anochecer, analizando a la multitud que está congregada en el jardín de los Gallagher. Los Gallagher tienen diez hijos, uno de los cuales, Chase, es el novio de mi hermana Kate. Desde el principio de los tiempos, todas las fiestas del instituto han sido en el jardín de los Gallagher; seguramente porque el padre trabaja por las noches y la madre está demasiado cansada como para que le importe lo que hacemos.

Durante un momento me siento decepcionada, pero luego bastante aliviada, cuando me doy cuenta de que la cara que busco no está entre la multitud.

La verdad es que no pude contestar a la pregunta de Taylor porque no tengo ni idea de qué diablos estoy haciendo. Me he pasado casi una hora arreglándome para esta fiesta. Hasta he dejado que Kate, la nueva gurú de la moda, me ayudara a elegir la ropa y me maquillara. Como si de verdad importara mi aspecto. Y estoy realmente nerviosa, cosa que no me pasa nunca. Tampoco es que sea superconfiada. Es que por lo general me importa una mierda lo que piensen de mí.

Taylor me coge la mano.

-Ven a coger una cerveza conmigo. -Me acerca a ella mientras andamos-. Aún no ha llegado -me susurra al oído.

-No me importa -le digo yo, aunque es mentira.

Sus ojos echan chispas.

-Bien, porque a mí sí.

Siento una punzada en la barriga, como si me hubiera tragado el anzuelo de alguien. ¿Por qué solo con pensar en él me pasa esto? Seguro que es peligroso. La clase de tío que puede atravesar las barreras de una chica.

Llegamos hasta el barril de cerveza y el guapo jugador de fútbol sin cuello Marty Blackstone, a quien Taylor le había echado el ojo hasta que apareció Tom, hace una demostración de bíceps mientras hecha cervezas.

-Eh, Tay -dice llenando un vaso-, parecéis muertas de sed. Necesitáis un poco de líquido refrescante. -Sonríe y le tiende una cerveza. También me da una a mí y otra a Riley.

Por encima del hombro de Riley veo a Trevor y a sus amigos saliendo del coche de Jackson, y de repente descubro qué ve Riley en él. También es como mi hermano, así que nunca lo había mirado bien, pero se ha vuelto guapo mientras no le he prestado atención. Tiene una sonrisa bonita y hoyuelos, como Taylor, pero aparte de eso, siempre me había parecido bajito y escuálido. Ahora se ve cuadrado, así que debe de estar haciendo ejercicio, y tiene aspecto de estrella de rock, con ese pelo rubio largo.

Él y Riley no paran de mirarse, y Trevor empieza a andar, cruzando el césped. Jackson lo sigue, sus ojos gris pálido están fijos en mí. Se aparta su pelo castaño de la cara para tener mejor visión, y yo aparto la mirada enseguida para que no crea que lo estoy observando. No lo hago. En la fiesta del pasado fin de semana acabé enrollándome con él en el armario de los abrigos. En aquel momento parecía buena idea, seguramente porque Reefer me estaba haciendo ojitos y yo tenía miedo de caer.

Pero esta semana en el instituto he descubierto el problema que tienen los jugadores de hockey. Un magreo y ya creen que les perteneces. Todavía no he tenido la oportunidad de sacudirle.

-Hola, Trevor -dice Riley con naturalidad. Sus ojos miran a Taylor.

Trevor mira hacia al suelo con una sonrisa cohibida y, rascando el suelo con la punta de la zapatilla, dice:

-Hola.

-Piérdete, Trev -dice Taylor, y veo que a Riley le cambia la cara.

Pero Trevor reacciona con rapidez. Le pasa un brazo por encima de los hombros a Taylor.

-Sí, ya veo que estar conmigo puede ser embarazoso para ti, como soy más guapo y eso...

Me río en voz alta, porque tiene bastante razón, y luego paro de golpe cuando noto una mano en el culo. Me doy la vuelta y veo los ciento ochenta centímetros de Jackson de pie detrás de mí, sonriendo.

-Hola, Julie. ¿Qué te parece si seguimos donde lo dejamos? -me dice moviendo una ceja.

Lo más importante que he aprendido del judo es el control, tanto físico como emocional, pero todas las chicas tenemos un límite. Aprieto el culo contra su mano y le sonrío con dulzura antes de quitarle la mano, agacharme, y lanzarlo al suelo por encima del hombro. Él cae con fuerza y se queda tumbado sobre la espalda durante un minuto, cogiendo aire. Me mira con los ojos muy abiertos; su boca, silenciosa, forma un pequeño círculo. Yo me inclino y pongo la cara sobre la suya.

-Eh, Jackson. ¿Qué te parece si no?

Taylor me choca la mano.

-¡Uauu! La ninja en acción. Ha estado guay.

Jackson se levanta del suelo, todavía respirando con dificultad, y Trevor le da un empujón.

-Joder, tío... ha sido patético.

Jackson no contesta. Simplemente se queda allí mirándome. Yo me pongo en posición de lucha, pensando que aquello puede ponerse feo, pero entonces sonríe.

-Tía como me pones.

Genial.
..............

Jackson me está rondando. Por la manera en que me mira estoy segura de que en su patética mente ya me ha desnudado. Me he pasado la último media hora dando vueltas entre la gente y la hoguera que está empezando a arder, intentando mantenerme alejada de él. Me muevo hacia donde no hay gente y veo que Jackson está girando en dirección contraria para interceptarme.

¿Dónde está Reefer cuando lo necesito?

Me doy puñetazos a mí misma mentalmente, me apoyo contra la barandilla del porche con la cabeza agachada asumiendo la derrota y esperando la inevitable mano en mi culo.

De manera que una voz, suave como la música, de da un susto tremendo.

-Parece que necesitas que alguien te haga un bloqueo.

Yo levanto la mirada hacia unos increíbles ojos color miel y, si el Cielo tuviera un rostro, seguro que sería ese. Lleva maquillaje, pero es indudablemente guapo. Está apoyado contra la barandilla, a mi lado, como si llevara aquí desde siempre.

-¿Qué? -Es lo único que logro decir.

Él sonríe y se pasa una mano por su pelo negro.

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Re: Demonios Personales (ADAPTACIÓN)

Mensaje  Reikamoon el Dom Mar 25, 2012 11:49 pm

Compraré el libro!
Le diré a mi amigo que lo haga & entonces... Seré' Feliz! Razz

Jee!
Todavía sigo mi novee' Pero en Univisión... Rolling Eyes
Te dejo el link de la continuación de donde me quedé en Thtrenovado... vale'?
Dale click!




Es el capítulo 23 Embarassed


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Re: Demonios Personales (ADAPTACIÓN)

Mensaje  Alicia CH el Lun Mar 26, 2012 5:55 pm

es bill? affraid *¬* nyaaaaaaaa xD o.o yo no se q es flipar Laughing xDD q significa? o,o mas caps yaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa albino
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Re: Demonios Personales (ADAPTACIÓN)

Mensaje  7q8w el Lun Mar 26, 2012 9:00 pm

Alicia CH escribió:es bill? affraid *¬* nyaaaaaaaa xD o.o yo no se q es flipar Laughing xDD q significa? o,o mas caps yaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa albino

Estar o quedar entusiasmado.
Creo que significa eso. Very Happy
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7q8w

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Re: Demonios Personales (ADAPTACIÓN)

Mensaje  7q8w el Lun Mar 26, 2012 9:00 pm

Reikamoon escribió:
Compraré el libro!
Le diré a mi amigo que lo haga & entonces... Seré' Feliz! Razz

Jee!
Todavía sigo mi novee' Pero en Univisión... Rolling Eyes
Te dejo el link de la continuación de donde me quedé en Thtrenovado... vale'?
Dale click!




Es el capítulo 23 Embarassed



Graacias!!! ^^ Por fin, la puedo leer Very Happy
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7q8w

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Demonios Personales (ADAPTACIÓN)

Mensaje  7q8w el Lun Mar 26, 2012 9:54 pm

Capítulo 10

Narra Julie Embarassed
-¿He malinterpretado la situación? -me dice apuntando con la cabeza hacia Jackson.

Yo entorno los ojos.

-No, pero puedo ocuparme de él yo sola, gracias. -Me separo de la barandilla y vuelvo con la gente.

El chico angelical no me sigue. Se queda en la barandilla y observa a Jackson reanudar su ataque. Tras otra vuelta al círculo vuelvo a dirigirme hacia la barandilla y me vuelvo a apoyar al lado del chico angelical. Miro al suelo.

-No creas que esto signifique que necesitaba que me rescatases.

Él se ríe y yo lo miro.

-¿Sabes qué? Olvídalo. -Me aparto de la barandilla del porche, pero algo intenso como miles de diminutos rayos recorre todo mi cuerpo cuando su mano toca mi espalda y me detiene de golpe.

-Perdona, no me estaba riendo de ti -me dice riéndose-. Me reía de él. -Me mira y un escalofrío recorre mi espina dorsal. -No tiene ninguna posibilidad.

-Si tú lo dices... -le digo yo, apoyándome contra la barandilla. La verdad es que he vuelto tanto para comerme con los ojos al chico angelical como para huir de Jackson.

-Me llamo Bill -me dice, mirándome con una sonrisa.

Yo lo miro fijamente. Oh, Dios. ¡Basta! Bajo la mirada hacia su pecho, que también vale la pena mirar fijamente.

-Yo soy Julie.

Él observa el vaso de cerveza que tengo en la mano y se aparta de la barandilla.

Y entonces oigo el "¡madre mía!" de Taylor. Miro hacia ella y todo el grupo nos está observando. Marty ha conseguido moverse con sigilo y ponerle el brazo alrededor de la cintura de Taylor, pero ella se aparta.

Y nosotras no somos las únicas que hemos visto a Bill, porque veo a Angelique y su pandilla abriéndose camino desde la hoguera. Se dirige derecha a Bill mientras él abre la puerta que hay al lado del barril. Angelique se asoma al interior de la nevera, como si inspeccionara lo que hay dentro. Lo que en realidad está haciendo es poner sus enormes tetas en la cara de Bill. Busco a Adam Martin, estudiante de último año y novio de Angelique, pero no lo veo por ningún sitio.

-¿Quieres beber otra cosa? ¿Agua? ¿Un refresco? -dice Bill, mirándome a mí.

Y, mmm... esos ojos. Siento que mi corazón palpita durante un instante, luchando por mantener su ritmo normal.

-Ya tengo una cerveza, gracias -le digo, pero mientras hablo, siento que me quitan el vaso de la mano.

-Me la terminaré por ti. -El cálido aliento de Tom en la nuca me envía un escalofrío por todo el cuerpo, y se me para el corazón. Me doy la vuelta y su cara está a centímetros de la mía.

Taylor no se ha perdido nada.

-¡Joder! ¿De dónde sales?

Tom se pone derecho y vuelve a llenar mi vaso.

-Estaba por aquí -dice, haciendo un gesto hacia la gente y la hoguera.

Pero yo estaba allí y él no estaba.

-Vaya... vale. Esta fiesta acaba de mejorar una barbaridad. -Taylor mira a Tom, luego a Bill y luego otra vez a Tom, a continuación se suelta del brazo de Marty y avanza hasta situase al lado de Tom. Me mira con las cejas levantadas.

-Bueno, ¿nos quedamos?

-Eh... bueno... -Miro a Riley para que me apoye-. Creía que nos íbamos.

Riley todavía está mirando a Bill.

-Aún no.

Tom me da la cerveza y fulmina con la mirada a Bill, que se ha acercado más.

-William -dice, pero de repente su voz cálida y dulce se ha vuelto lo bastante fría para congelar el Infierno.

-Hola, Thomas. -Y, a pesar de que su sonrisa no decae, la voz musical de Bill se ha vuelto plana.

.....................
CONTINUARÁ
.................. ..
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Re: Demonios Personales (ADAPTACIÓN)

Mensaje  Reikamoon el Lun Mar 26, 2012 10:14 pm

7q8w escribió:
Reikamoon escribió:
Juro que ayer iba a comentar!
Pero putti! Mi hermano Evil or Very Mad llegó & me quitó!
jee!!
Pero me fascina la adaptación!
¿Quién es el autor(a) del libro? cyclops
Surprised
Me gustó demasiado!
& Siguela pronto!
Atte: Layla! lol!



Bitch! ❤️

♥️…ƒαитαsία ч яӘαℓı∂α∂…♥️


Demonios Personales.
Lisa Desrochers

Oye!!! si yo era fan de tu fic!! Fantasía y realidad!! Me dejaste a medias


Razz Gracias!
Saludos!


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Re: Demonios Personales (ADAPTACIÓN)

Mensaje  Reikamoon el Lun Mar 26, 2012 10:19 pm

Ahora sí, comentario:
No mam's!
Yo me quedo con Tom Twisted Evil
D:
Ya lo he dicho muchas veces! I love you
jee'!
Pero no! No nos dejes así! XD
Necesito saber que va a pasar!
Siguela!

PD: Siempre los chicos malos, son los que resultan ser más fuertes & protectores & sobre todo... Sexy's! Embarassed
jee!



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Re: Demonios Personales (ADAPTACIÓN)

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